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¿Cómo reconocer el ser humano magnífico que eres?

Piénsate bonito. Háblate bonito. Trátate bonito..
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Para que te des cuentas de la maravilla que eres hay que empezar por cómo te piensas, cómo te hablas y cómo te tratas.

Piénsate bonito. Háblate bonito. Trátate bonito.

Eres un ser magnífico, si no lo sientes así todos los días es hora de revisar qué piensas sobre ti, qué te dices y cómo te tratas. Una vez puedas alinearte en tu pensar, hablar y actuar vas a integrar la verdad innegable de tu grandeza. Te aseguro que depende 100% de ti.

Revisa si…

¿Te criticas porque piensas que eso te ayuda a ser mejor? La verdad es que no, al contrario, nos corroe el corazón y la seguridad innata que nos tenemos. No es tu culpa, seguramente muchas veces te criticaron con el objetivo de que cambiaras algo.

¿Piensas que castigar es la forma para aprender? La verdad es que no, al contrario, nos hace pensarnos como imperfectos y que merecemos sufrir para aprender a ser perfectos (como si eso fuera posible). No es tu culpa, seguramente te castigaron con el objetivo de que aprendieras ciertas lecciones.

¿Te juzgas fuertemente cuando haces algo “mal”? ¿Será que juzgarte te ayuda a hacerlo “bien” la próxima vez? La verdad es que no, al contrario, refuerza en ti la idea de que haces las cosas mal. El juicio y la crítica van de la mano y nos lanzan en un ciclo vicioso de escasez (sentir que no somos suficientes). No es tu culpa, seguramente te han juzgado muchas veces.

Con este tipo de prácticas nos pensamos como seres imperfectos e insuficientes, nos hablamos con dureza y nos tratamos desde el juicio. Yo me he criticado, me he castigado y me he juzgado, pero ahora estoy optando por un camino distinto.

Seguro tú también lo has hecho. Es posible que no seas tan consciente de ello o tal vez ya has reconocido las formas recurrentes que utilizas para criticarte, castigarte y juzgarte. Es algo que tenemos integrado porque la sociedad en su estructura colectiva es así.

Una vez más…piénsate bonito, háblate bonito, trátate bonito. ¿Pero cómo?

Pensarse bonito es agarrar los pensamientos negativos sobre ti y verlos tal y como son. Cuando hay monstruos internos que no te dejan en paz, hay que enfrentarlos y mirarlos a los ojos. Escribir esos pensamientos negativos con honestidad para sacarlos de tu sistema puede ayudar a disolverlos.

Hablarse bonito es mirarse al espejo y verse como un ser maravilloso. Reconoce lo increíble que eres en lo que haces en la cotidianidad. Lo estás haciendo muy bien, siempre haces todo muy bien. Repítelo para ti todos los días, “lo estás haciendo muy bien”.

Tratarse bonito es actuar desde el amor siempre,  eso incluye: comer desde el amor y no desde la crítica, hacer ejercicio desde el amor y no desde el rechazo, descansar antes de agotar hasta la última gota de tu energía, crear espacios y vivir momentos para ti porque vales oro, dormir un poco más cuando lo necesitas, bajar los estándares de perfección que te has puesto, equivocarte sin juzgarte, pedir ayuda porque creer que todo lo tienes que lograr en soledad no es tratarte bonito. Te repito para que te quede claro: exigirte hasta el límite y ponerte estándares altísimos no es tratarte bonito.

Y ojo porque pensarte, hablarte y tratarte bonito, aplica para los momentos de triunfo, pero especialmente para los momentos de fracaso, caídas o equivocaciones. En las buenas y en las malas, siempre ten para ti un tratamiento de amor.

Ten conversaciones conmigo, en vez de tenerlas con tu cabeza.

¿Quieres ideas para activar tu libertad?

Quiero una llamada exploratoria con Andre 

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